Pagas por una conexión rápida, pero los vídeos se quedan cargando, las videollamadas se cortan y las descargas van a paso de tortuga. Antes de llamar a tu proveedor, conviene averiguar dónde está realmente el problema. Muchas veces la culpa no es de la línea, sino del WiFi, del router o del propio dispositivo.
En esta guía te enseñamos a medir la velocidad de Internet correctamente, a interpretar los resultados y a descubrir el origen de la lentitud.

Paso 1: haz un test de velocidad fiable
Usa un servicio de medición conocido, como Speedtest de Ookla, Fast.com o el test de velocidad que aparece al buscar «test de velocidad» en Google. Para que el resultado sea fiable:
- Si puedes, conecta un ordenador al router por cable de red. Así eliminas la influencia del WiFi.
- Cierra descargas, actualizaciones, juegos y servicios de streaming en todos los dispositivos de la casa.
- Haz varias pruebas a distintas horas del día (mañana, tarde y noche) y anota los resultados.
- Desactiva temporalmente cualquier VPN.
Paso 2: entiende los resultados
| Dato | Qué significa | Valor orientativo |
|---|---|---|
| Descarga (Mbps) | Velocidad para recibir datos: ver vídeos, navegar, descargar | Cuanto más cerca de lo contratado, mejor |
| Subida (Mbps) | Velocidad para enviar datos: videollamadas, subir archivos | Importante si teletrabajas o subes contenido |
| Ping o latencia (ms) | Tiempo de respuesta de la conexión | Menos de 30-40 ms es bueno; clave para juegos y videollamadas |
| Jitter (ms) | Variación de la latencia | Cuanto más bajo, más estable |
Ten en cuenta que los proveedores suelen indicar velocidades «de hasta». Por cable deberías obtener valores cercanos a lo contratado; por WiFi es normal que la cifra sea menor, sobre todo en planes muy rápidos.
Paso 3: compara cable y WiFi
Esta comparación es la clave del diagnóstico:
- Por cable va bien, por WiFi va mal: el problema es la red inalámbrica (cobertura, interferencias, router). Consulta nuestra guía para mejorar la señal WiFi en casa.
- Por cable también va mal: el problema está en la línea, en el router o en el proveedor.
- Va mal solo en un dispositivo: el problema es de ese equipo (adaptador WiFi antiguo, programas consumiendo ancho de banda, malware…).
Causas habituales y soluciones
1. El router necesita un reinicio
Apágalo, espera 30 segundos y vuelve a encenderlo. Muchos problemas temporales se resuelven así.
2. Demasiados dispositivos usando la conexión
Varias personas viendo vídeo en alta calidad, consolas descargando juegos, cámaras subiendo grabaciones a la nube y copias de seguridad automáticas pueden saturar la línea. Revisa qué está consumiendo ancho de banda en ese momento.
3. WiFi débil o con interferencias
Coloca el router en un lugar central y elevado, usa la banda de 5 GHz cuando estés cerca y cambia de canal si hay muchas redes vecinas.
4. Equipos o cables antiguos
- Un adaptador WiFi antiguo puede no ser capaz de alcanzar la velocidad contratada.
- Los puertos de red de 100 Mbps (Fast Ethernet) limitan la velocidad a esa cifra aunque tengas fibra más rápida. Comprueba que tu ordenador y el router tengan puertos Gigabit.
- Los cables de red muy antiguos (categoría 5) también pueden limitar; usa cables de categoría 5e o superior.
5. Malware o programas en segundo plano
En el Administrador de tareas de Windows (pestaña Rendimiento > Ethernet/WiFi o en el Monitor de recursos) puedes ver qué programas usan la red. Si algo desconocido consume mucho, analiza el equipo con tu antivirus.
6. Horas punta
Si la velocidad baja mucho solo por la noche, cuando todo el mundo usa Internet, puede deberse a la saturación de la red del proveedor en tu zona.
7. Problemas de DNS
Si las páginas tardan en empezar a cargar pero luego van rápidas, el problema puede estar en los servidores DNS. Puedes probar a usar DNS públicos y fiables, como los de Google (8.8.8.8) o Cloudflare (1.1.1.1), configurándolos en el router o en el adaptador de red.
Cuándo es culpa del proveedor
Tienes motivos para reclamar si:
- Por cable, tras reiniciar el router, la velocidad está muy por debajo de lo contratado de forma habitual.
- La conexión se corta con frecuencia y la luz de Internet del router se apaga o cambia de color.
- El ping es muy alto o inestable incluso con un solo dispositivo conectado por cable.
Cómo reclamar al proveedor
- Guarda capturas de pantalla de varios test de velocidad hechos por cable, con fecha y hora.
- Anota cuándo ocurren los cortes o la lentitud.
- Llama al servicio técnico, explica que ya reiniciaste el router y que las pruebas se hicieron por cable.
- Pide un número de incidencia para hacer seguimiento.
- Si el problema persiste, consulta los derechos del consumidor y el organismo regulador de telecomunicaciones de tu país.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el test del móvil da menos velocidad que el contratado?
El móvil se conecta por WiFi y su antena tiene limitaciones; además, la distancia y las paredes reducen la velocidad. Para medir la velocidad real de la línea, usa un ordenador por cable.
¿Cuánta velocidad necesito?
Para navegar y ver vídeo en HD, unos 25 Mbps por persona suelen ser suficientes. Para 4K, videollamadas simultáneas y varios usuarios, conviene contar con 100 Mbps o más. Lo importante es también la estabilidad y la latencia.
¿Un repetidor aumenta la velocidad?
Un repetidor amplía la cobertura, pero no aumenta la velocidad contratada; en algunos casos incluso la reduce. Si el problema es de la línea, no lo solucionará.
Conclusión
Para saber por qué tu Internet va lento, haz test de velocidad por cable y por WiFi a distintas horas y compara los resultados. Si por cable va bien, el problema está en tu red doméstica y tiene solución en casa. Si por cable también va mal, documenta las pruebas y reclama a tu proveedor con datos concretos.